...de la capital argentina, donde se impuso la calma tras la llegada de la policía militarizada el sábado, luego de violentos incidentes que dejaron al menos tres muertos y decenas de heridos.
"Está todo en calma. Todo normal", dijo a la prensa la jueza Elena Liberatori, luego de una recorrida por el parque para verificar si se estaba proporcionando la ayuda humanitaria ordenada, como la instalación de baños químicos y de agua potable.
Unos 1.200 federales de la Gendarmería (policía militarizada de frontera) y la Prefectura (guardacostas) rodean el Parque Indoamericano, un predio de 230 hectáreas ubicado en el barrio de Villa Soldati y cercano a una villa miseria de 25.000 habitantes, en su mayoría bolivianos y paraguayos.
Ocupantes del parque que viven en esa villa, entre los que también hay argentinos y peruanos, explicaron que habían tomado la decisión porque no podían hacer frente a sus alquileres.
"Me cobran 400 pesos (100 dólares) por una piecita y apenas gano 1.000 por mes", dijo Juan a la televisión, mientras las imágenes lo mostraban junto a su mujer y dos niñitas sentados en el barro que sucedió a una fuerte lluvia la noche del sábado.
La Gendarmería adelantó que se quedará el tiempo que sea necesario y explicó que la orden que tienen de la Justicia es garantizar la seguridad en el perímetro del lugar y preservar la integridad de las personas.
Desde el martes, cuando comenzó la 'toma', el Indoamericano se asemeja a un campo de refugiados donde centenares de personas -- muchas de ellas mujeres, niños y bebés -- defienden pequeños 'lotes' de tierra cobijados en pequeñas carpas o precarias casillas de plástico, maderas y retazos de tela.
"Entendemos que la toma del parque no es lo correcto para reclamar una vivienda, pero nosotros venimos año tras año anotados en distintos listados de los gobiernos, que no nos han dado respuesta", dijo Alejandro Salvatierra, un delegado de la Villa 15 que la prensa identifica como cercano al gobierno.
Durante la jornada, unos 250 empleados del ministerio de Desarrollo Social de la Nación ingresaron al lugar para realizar un censo. Los primeros datos, aún incompletos, daban cuenta de la presencia de 476 familias.
Desde el inicio del conflicto, los gobiernos nacional y comunal se responsabilizaron mutuamente por los hechos.
El alcalde Mauricio Macri (derecha) insiste en que la solución es desalojar el lugar con el envío de fuerzas federales, pero la presidenta Cristina Kirchner defiende su política de no reprimir las protestas.
"Macri se equivoca, no se puede usar a las fuerzas armadas frente al conflicto social", dijo Nilda Garré, ministra de Defensa y futura responsable de ministerio de Seguridad, cuya creación fue anunciada por Kirchner el viernes, en medio de la crisis.
El llamado operativo de pacificación comenzó luego de una reunión convocada por el Ejecutivo nacional con representantes de la alcaldía, delegados de los sin techo y líderes sociales.
En el encuentro se consensuó la participación de fuerzas militarizadas para custodiar el lugar y el gobierno federal se mostró dispuesto a facilitar terrenos públicos para que la comuna construya viviendas sociales.
La 'batalla de Soldati' estalló la noche del martes, pero el pico de tensión se produjo la noche del viernes, cuando un grupo de vecinos, apoyados por grupos de choque, intentaron desalojar por la fuerza a los intrusos voceando insultos contra los inmigrantes bolivianos.
El día anterior, el alcalde porteño, Mauricio Macri (derecha), había atribuido la toma a una "inmigración descontrolada" y a "organizaciones delictivas".
La embajada de Bolivia advirtió que esas declaraciones habían generado "un clima de xenofobia en contra de la comunidad boliviana" y exigió disculpas públicas del alcalde, probable candidato presidencial para 2011.
En la capital argentina unas 300.000 personas viven en condiciones de extrema precariedad, según cifras de la comuna.
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